SGI-USA.org the SGI-USA Buddhism Publications


 

Mensaje de Año Nuevo de la   responsable de la División de Damas de la SGI-USA, Matilda Buck

Caminar intrépidamente en el Año de la Expansión del Diálogo

Feliz Año Nuevo a todos y cada uno de ustedes. Por muchas razones estoy mucho más emocionada por este Día de Año Nuevo que al inicio del milenio.

Una de las razones es que nosotros—junto con el resto del mundo—hemos cambiado a partir del 11 de septiembre. Los eventos mundiales nos están forzando a reflexionar sobre nosotros mismos y  nuestro rol dentro de familia humana.  El 11 de septiembre es como un filtro a través del cual yo revalúo la mayoría de las cosas que leo, escucho, veo o hago.

Por ejemplo, leer el "Gosho de Año Nuevo" de Nichiren Daishonin este año, fue un experiencia totalmente diferente. "Nosotros, la gente común no podemos vernos las pestañas, que están tan cerca [de los ojos], ni el cielo que está a la distancia", el escribe. "Así, tampoco comprendemos al Buda que existe en nuestro propio corazón" (The Writings of Nichiren Daishonin, p.1137).

La palabras del Daishonin están basadas sobre las dos grandes metas de nuestra práctica Budista: reconocer nuestra naturaleza de Buda y darnos cuenta de nuestra interconexión con otros. Este pasaje también indica los grandes recursos que poseemos en nuestra práctica, que nos permite utilizar nuestra condición de Buda sin importar lo que suceda a la vuelta de la esquina o alrededor del mundo. Nuestra práctica es el lugar donde podemos tomar iniciativas, donde podemos cambiar nuestras vidas, y hacer la diferencia en nuestra comunidad y en nuestro mundo. Por lo tanto, nunca nos sentimos inútiles; siempre podemos crear esperanza y cambiar cualquier circunstancia mediante nuestro esfuerzo personal en la fe.

Cuando usamos nuestra práctica para resolver un problema—cualquier problema, tanto si es algo muy personal o alguna preocupación muy lejana—todos nuestros esfuerzos son parte del kosen-rufu o de la paz mundial. En un mensaje reciente a América, el presidente Ikeda nos recuerda, "Ninguno de los esfuerzos que han hecho por el bien del kosen-rufu son en vano". Mientras nos esforcemos por ganar, y nunca nos demos por vencidos, estaremos contribuyendo a la paz del mundo—hemos sido y continuamos siendo los grandes activistas de la paz.

Mientras continuo leyendo el "Gosho de Año Nuevo", logro una mayor profundidad que va más allá de mi anterior entendimiento: "La sinceridad de hacer ofrendas al Sutra del Loto a comienzos del nuevo año son como las flores de cerezo que nacen de los árboles, como el loto que se abre en un estanque, como el sándalo que crece en las montañas nevadas o como la luna que comienza a asomar. (WND, 1137). El Sutra del Loto alaba la vida humana y nuestro entendimiento de ella nos abre las puertas de un potencial de esperanza infinita. Hemos hecho continuos ofrecimientos al Gohonzon, y ahora, con la llegada del Año Nuevo, podemos profundizar nuestro compromiso durante este momento tan crucial en la historia.

1) Sabiendo que el Buda reside en nuestros corazones, podemos ofrecer el tesoro de nuestras vidas. Podemos hacer la determinación de valorar nuestra preciosa vida y romper cualquier barrera para establecer nuestra felicidad infinita.

2) Buda es el que se comporta como un Buda. Podemos hacer la ofrenda de propagar ampliamente la Ley, así expandiendo la fuerza promovedora de la paz. Nuestras acciones pueden ayudar a fortalecer nuestra organización, el lugar donde colectivamente nos esforzamos por la paz del mundo. Un aspecto de ella es poder introducir al Budismo de Nichiren Daishonin por lo menos a una persona este año, ofreciendo a él o ella nuestro apoyo y nuestra amistad. Otro aspecto es promover las publicaciones de la SGI-USA. Cuando un número significativo de miembros profundicen su entendimiento a través del estudio (que es leer el World Tribune y el Living Budhism), veremos crecer y aumentar la felicidad de nuestros miembros. A través de las publicaciones, recibimos el aliento del presidente Ikeda en forma directa y aprendemos como llevar los principios Budistas a una sociedad necesitada de diálogos repletos de esperanza.

3) Mediante el diálogo y el estudio, podemos educar a otros sobre el Espíritu Soka, y porque es tan importante que los nuevos miembros también puedan comprender que este es un momento decisivo en la historia del Budismo.

Por favor, hagamos juntos estos tres ofrecimientos a lo largo de este año. Podremos ver que a través de nuestra interacción de practicar por nosotros y por los demás—uno siempre fortalece al otro—que todos nuestros esfuerzos tienen un profundo significado tanto en lo personal como en lo social. Con esta confianza, camino a vuestro lado, intrépidamente, hacia el año 2002, el Año de la Expansión del Diálogo.

 

© 2000 SGI-USA. Quedan todos los derechos reservados

Inicio| La SGI-USA| Budismo| Publicaciones | Mapa de este Web| Buscar| Ordenes por correo|

Derechos de autor © 2000 SGI-USA. Quedan todos los derechos reservados.
Derechos de Autor Reconocimientos- Contactos - "Plugins"(enclaves de conexión)